Palacio municipal de Huajuapan de León, ciudad natal de José López Alavez

José López Alavez

José López Alavez —también escrito López Alavés— fue un músico y compositor oaxaqueño, autor de la Canción mixteca, himno sentimental de los mixtecos y de muchos migrantes oaxaqueños. Nació en Huajuapan de León, Oaxaca, el 14 de julio de 1889, y falleció en Coyoacán, Ciudad de México, el 25 de octubre de 1974, a los 85 años. Sus restos reposan en la sección de Autores y Compositores del Panteón Jardín de la Ciudad de México.

La Canción mixteca condensó la nostalgia del ausente por la «tierra del sol» y se convirtió en uno de los cantos populares más entrañables de México: se interpreta en la Guelaguetza, ha sido versionada por artistas de renombre y figura en la banda sonora de la película París, Texas (1984). Desde 1998 el Ayuntamiento de Huajuapan la decretó himno mixteco de la ciudad.

Familia y formación

Fue hijo de José López y Rita Alavez. A los diez años, impulsado por su hermano Abraham, aprendió mandolina y guitarra. En 1900 integró la banda infantil de Huajuapan dirigida por el maestro Fidencio Toscano, donde se desempeñó como clarinetista. En 1907 la familia lo envió a la Ciudad de México para estudiar en el Conservatorio Nacional de Música: solfeo, piano, clarinete, armonía, francés y contrapunto, entre otras materias. Culminó sus estudios con mención honorífica hacia 1927.

Con motivo del Centenario de la Independencia de México obtuvo el primer premio como clarinetista, otorgado por el presidente Porfirio Díaz y el secretario de Instrucción Pública Justo Sierra, junto con una pensión de dos años para continuar su formación. Radicó en la Casa del Estudiante «José Yves Limantour», en el Barrio del Carmen, donde convivió con músicos y maestros del Conservatorio como Julián Carrillo y Alba Herrera y Ogazón.

Trayectoria y la Canción mixteca

En 1912, en un ambiente de inquietud estudiantil, compuso la melodía de la Canción mixteca para el Álbum de Compositores Juveniles de la Casa del Estudiante. En 1914 se incorporó a una banda de música de la División del Norte, en la brigada del general Fernando Reyes. En 1915, con las fuerzas villistas ocupando Querétaro, escribió bajo la arboleda de la Alameda Hidalgo la letra que expresa la nostalgia del mixteco lejos de su tierra: «Qué lejos estoy del suelo donde he nacido, inmensa nostalgia invade mi pensamiento…» y «Oh tierra del sol, suspiro por verte, ahora que lejos yo vivo sin luz, sin amor…».

En 1916 contrajo matrimonio con Carmen Monroy Molina, a quien conoció en el callejón del Estanquillo; tuvieron siete hijos: Carmen, Luz María, José de Jesús, Ignacio, Guadalupe, Víctor Manuel y María Teresa. En 1918 ganó el concurso de canción mexicana convocado por el periódico El Universal con la Canción mixteca (y obtuvo el segundo lugar con La apasionada). Ese mismo año fue presentado en un festival en la Alameda Central de la Ciudad de México, con la Banda de Policía y el maestro Miguel Lerdo de Tejada.

Tras dejar las bandas revolucionarias, en octubre de 1920 ingresó como primer clarinetista a la Banda de Policía fundada por Velino M. Preza, durante el gobierno de Álvaro Obregón. La agrupación realizó giras a Estados Unidos y a La Habana. En la capital dio clases de piano, formó coros y orquestas —entre ellas en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social— y acompañó proyecciones de cine mudo en las principales salas.

Obra musical

Además de la Canción mixteca, se le atribuyen piezas como Campanitas pueblerinas, Linda chiquita y ¡Cuánto te quiero, morena!. En 1947 compuso un himno al general Antonio de León, héroe huajuapeño del Ejército Trigarante y de la batalla del Molino del Rey. Familiares han señalado un corpus amplio —preludios para piano, jingles, un Ave María para órgano y cuatro voces, y otras obras—, parte del cual se recuperó en compilaciones como la Suite Oaxaqueña. Composiciones juveniles. Artistas como Lola Beltrán, Plácido Domingo, Lila Downs y Patricia Trujano han dado voz a su himno más famoso.

Premios y reconocimientos

Recibió homenajes en vida y póstumos. Destacan el cincuentenario de la Canción mixteca en el Bosque de Chapultepec (27 de julio de 1962), organizado por la Secretaría del Trabajo; la develación de su busto en el Jardín Sócrates de la ciudad de Oaxaca el 14 de julio de 1970, con presencia del gobernador Fernando Gómez Sandoval y de miembros de la Sociedad de Autores y Compositores de Música (Blas Galindo, los Zaizar, entre otros); un grupo escultórico en la Alameda Hidalgo de Querétaro (1988), obra de Juan Velasco Perdomo; y bustos y sesiones solemnes en Huajuapan y en Coyoacán, donde residió con su familia desde 1937. En 1976, el gobernador Manuel Zárate Aquino entregó a su viuda un diploma de reconocimiento durante las celebraciones de la Estampa Mixteca.

Descendientes del compositor, entre ellos su nieto Raúl Campos, han custodiado partituras y archivos familiares, subrayando que el catálogo de López Alavez rebasa con creces la famosa canción. En Huajuapan, cronistas locales recuerdan que el maestro, al visitar su tierra, hablaba de la Canción mixteca como de una hija que triunfaba en el mundo. Esa metáfora familiar resume el modo en que Oaxaca ha adoptado la pieza: no solo como partitura, sino como patrimonio afectivo de la Mixteca.

Legado

José López Alavez convirtió la melancolía del migrante mixteco en una canción que atraviesa generaciones. Su trayectoria resume el tránsito del músico de banda provincial al compositor nacional y fija, en pocas estrofas, el amor a Oaxaca. Huajuapan de León y el estado entero lo recuerdan como autor de uno de los himnos populares más duraderos de México; cada vez que suena la Canción mixteca, vuelve a latir la nostalgia de quienes viven lejos del suelo donde nacieron.