Charis Castro

Heliodoro Charis Castro

Heliodoro Charis Castro fue un militar y político zapoteco oaxaqueño, general de la Revolución mexicana y de la Guerra Cristera, presidente municipal, diputado federal y senador por Oaxaca. Nació el 3 de julio de 1896 en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, y falleció el 26 de abril de 1964 en la Ciudad de México, a los 67 años. De origen indígena y humilde, no asistió a la escuela en su infancia y aprendió a leer y escribir más tarde; su carrera se forjó en el campo de batalla y en la política regional del Istmo.

Juchitán lo recuerda como héroe local: combatió junto a Álvaro Obregón, fundó la colonia agrícola y militar Álvaro Obregón, impulsó escuelas y dejó su nombre en parques y planteles. Su cacicazgo istmeño entre las décadas de 1910 y 1930 ha sido objeto de estudios históricos sobre la consolidación del poder revolucionario en Oaxaca.

Familia y primeros años

Nacido en Juchitán en el seno de una familia zapoteca humilde, Charis careció de instrucción formal en la niñez. A los 15 años se dio de alta en el ejército revolucionario cuando su padre se unió al movimiento oaxaqueño en favor de Francisco I. Madero y de Benito Juárez Maza, hijo de Benito Juárez. Se identificó con los ideales de José F. Gómez (Che Gómez) y combatió contra las fuerzas federales al lado de los generales Merodio, Gamboa y Zozaya. Tras la Decena Trágica (1913), se levantó en armas contra Victoriano Huerta junto a José F. Gómez.

Esa incorporación temprana —adolescente en un ejército irregular del Istmo— marcó el resto de su vida: lealtad a caudillos constitucionalistas, capacidad de mando sobre tropas indias y mestizas, y un estilo de liderazgo que mezclaba prestigio militar y mediación política local.

Trayectoria militar

Se adhirió al Plan de Agua Prieta y se unió a las fuerzas de Álvaro Obregón. Obregón lo nombró general brigadier; desde entonces causó alta en el Ejército Federal con ese grado. Participó en la Batalla de Ocotlán, donde fue herido pero resultó victorioso; en la Campaña del Yaqui en Sonora, donde se le atribuye haber derrotado al enemigo sin sufrir bajas en su columna; y en operaciones contra sublevaciones de 1927, incluida la ocupación de la guarnición de Ayahualulco, Veracruz, vinculada a la persecución del general Arnulfo R. Gómez.

Durante la Guerra Cristera fue jefe de operaciones militares en Colima y, desde el 6 de octubre de 1929, en Querétaro. El 24 de mayo participó en el asalto o Batalla de Manzanillo, con un saldo reportado de 123 muertos del lado cristero y 29 soldados federales; esa victoria consolidó su reputación como uno de los generales eficaces de la época. Su lealtad a Obregón y al grupo sonorense lo situó en el núcleo militar que pacificaría el país tras la fase armada de la Revolución.

Trayectoria política y obra en el Istmo

Fue diputado federal por el distrito electoral correspondiente de Oaxaca en la XXXII Legislatura (1926-1928) y nuevamente en 1952-1955; senador por Oaxaca en primera fórmula del 1 de septiembre de 1940 al 31 de agosto de 1946; y presidente municipal de Juchitán. El 16 de octubre de 1930 fundó, sobre unas 5,000 hectáreas, la colonia agrícola y militar Álvaro Obregón, donde repartió seis hectáreas a cada uno de unos 360 soldados que combatieron a su lado. La colonia es hoy agencia municipal de Juchitán.

En 1938 gestionó el Centro Escolar Juchitán, instalado donde antes funcionaba un cuartel militar en el centro de la ciudad. Su nombre identifica también a la Escuela Secundaria General Heliodoro Charis Castro y se asocia al impulso de proyectos educativos regionales, incluido el entorno del Instituto Tecnológico del Istmo. Impulsó obras de salud e infraestructura que reforzaron su prestigio como benefactor militar-político del Istmo.

Como cacique revolucionario del Istmo, Charis mediaba entre el gobierno federal, el ejército y las comunidades zapotecas. Su poder no se limitó a lo militar: repartió tierra, gestionó escuelas y proyectó una imagen de general cercano al pueblo juchiteco, capaz de hablar en la lengua y en los códigos locales. Historiadores han estudiado la consolidación de ese cacicazgo entre 1911 y 1935, periodo en el que el Istmo transitó de la lucha armada a la institucionalización priista.

La memoria colectiva enfatiza su integridad y su temprano compromiso constitucionalista. Profesores que colaboraron con él en tareas educativas —como Ricardo Martínez, entrevistado décadas después— subrayan que la colonia Álvaro Obregón lleva el nombre del caudillo sonorense por decisión de Charis, y que el Centro Escolar Juchitán simboliza la conversión de un espacio de guerra en espacio de aula. Esa metáfora —del cuartel a la escuela— resume el ideal de la Revolución institucionalizada en el Istmo.

Legado

Heliodoro Charis Castro murió el 26 de abril de 1964. Cada aniversario luctuoso, autoridades y familiares —entre ellos su hija Lugarda Charis y su nieta Guadalupe Altamirano Charis— colocan ofrendas en bustos del parque que lleva su nombre y en otros sitios de Juchitán. El antiguo parque Revolución fue rebautizado Parque Heliodoro Charis Castro. Para el Istmo, Charis encarna al general zapoteco que pasó de la Revolución a la institucionalización: tierra para sus soldados, escuelas donde hubo cuarteles y una memoria cívica que Juchitán renueva año con año.

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